Éste es el invierno huérfano,
ésta es la tarde de hombros caídos,
las horas que transcurren en el carrusel del tiempo,
las mismas fechas,
los mismos días
y el carrusel no cesa.
En este día de invierno y tarde,
las pupilas cansadas de divisar las palabras dormidas caen,
el carrusel del parque va quedando vacio
y el invierno le toma la mano a la tarde hecha de remiendos
para pintar más canas al viejo.
Tiempo que lleva los dientes apretados.
Tarde que se aturde con risa lejana,
la persiana que comienza a cerrarse y el sol que sigue abriéndose paso por cualquier pudor.
La vejes que llega rápido y se va paciente,
la muerte que bosteza tras el espejo.
Los dientes van cayendo
y la flaqueza se toma las memorias fallecidas.
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compañera, hace rato no publicas nuevas cosas.
ResponderEliminarque pasa, las espero con ansias...
Hola Naty: por aquí recorriendo galerías intangibles de palabras poéticas. Muy bien, tu escritura cada vez más propia. Yo acostumbrada a vicios antiguos como leer en papel, soy bastante extraña para estos modos, pero aquí estoy dejándote mi señal, mi aprecio y un abrazo. No dejes de escribir, rio es cada vez más caudaloso y fuerte. Un abrazo, Olgalucía Echeverrig (RIO ESCRITO EN NEGRO)
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