jueves, 6 de agosto de 2009

Desiderata

Éste es el invierno huérfano,
ésta es la tarde de hombros caídos,
las horas que transcurren en el carrusel del tiempo,
las mismas fechas,
los mismos días
y el carrusel no cesa.

En este día de invierno y tarde,
las pupilas cansadas de divisar las palabras dormidas caen,
el carrusel del parque va quedando vacio
y el invierno le toma la mano a la tarde hecha de remiendos
para pintar más canas al viejo.

Tiempo que lleva los dientes apretados.

Tarde que se aturde con risa lejana,
la persiana que comienza a cerrarse y el sol que sigue abriéndose paso por cualquier pudor.

La vejes que llega rápido y se va paciente,
la muerte que bosteza tras el espejo.

Los dientes van cayendo
y la flaqueza se toma las memorias fallecidas.

2 comentarios:

  1. compañera, hace rato no publicas nuevas cosas.
    que pasa, las espero con ansias...

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  2. Hola Naty: por aquí recorriendo galerías intangibles de palabras poéticas. Muy bien, tu escritura cada vez más propia. Yo acostumbrada a vicios antiguos como leer en papel, soy bastante extraña para estos modos, pero aquí estoy dejándote mi señal, mi aprecio y un abrazo. No dejes de escribir, rio es cada vez más caudaloso y fuerte. Un abrazo, Olgalucía Echeverrig (RIO ESCRITO EN NEGRO)

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